Cuenta un viejo refrán que lo único seguro en esta vida es la muerte. Y hay quien como Bataille, afirma que la muerte es la comprobación de la vida. Sin ella la vida no podría existir, es ese siclo interminable que devuelve la energía a su origen, un proceso que desemboca de nuevo en la vida misma.
La aproximación que se tenga a la muerte definitivamente es educacional y por ende; 100% cultural. Para nosotros como mexicanos nos es muy fácil esta aproximación, ya que desde pequeños nos acercamos a la idea de la muerte mediante juegos, historias, juguetes y hasta en forma de comida. No obstante no perdemos el temor y el respeto hacia ella, pero si bien existe una idea contemporánea sobre la muerte en México, esta proviene desde la época prehispánica donde a mi parecer, se tenía una visión mucho más avanzada sobre el tema. No solo se le veneraba sino que también se entendía como lo que es: un proceso. Muy diferente de la idea cristiana occidental donde la muerte se estanca. Mueres y vas destinado a “otra vida” pero ahí te quedas, no sigue el siclo normal del universo. Hay que recordar que la materia no se crea ni se destruye solo se transforma. De nuevo la idea de proceso.
Si he abundado en esto es porque quiero diferenciar la idea cristiana con la mesoamericana e inclusive la oriental. Desde mi punto de vista, la iglesia romana se vuelve a quedar corta, al no poder imaginar un siclo interminable, al cortar la existencia en solo dos vidas. Esto obviamente desemboca en una insubordinación de la sociedad hacia su religión. No porque el culto a la santa muerte prometa varias vidas, sino al no dar cabida a más posibilidades de existencia. Existencia espiritual, mental, carnal, ideológica, etc. En este sentido, el culto a la santa muerte se nos presenta como una herramienta que nos libera del corsee cristiano-católico.
Yo no me declaro a favor o en contra de este culto, pero creo que por lo menos es un paso más a la pluralidad y de pasada nos aproxima de una forma ambigua a nuestros orígenes reales. Donde un ser humano podía en vida caminar por la calzada de los muertos y sentirse identificado con su propia cultura; única e invaluable.
Pd: de paso les dejo el link (porque ya no supe como poner el video en la pantalla principal)de una animación que muestra de una forma muy folklórica la aproximación del mexicano hacia la muerte.
http://www.youtube.com/watch?v=eW6hVfafF6c
La aproximación que se tenga a la muerte definitivamente es educacional y por ende; 100% cultural. Para nosotros como mexicanos nos es muy fácil esta aproximación, ya que desde pequeños nos acercamos a la idea de la muerte mediante juegos, historias, juguetes y hasta en forma de comida. No obstante no perdemos el temor y el respeto hacia ella, pero si bien existe una idea contemporánea sobre la muerte en México, esta proviene desde la época prehispánica donde a mi parecer, se tenía una visión mucho más avanzada sobre el tema. No solo se le veneraba sino que también se entendía como lo que es: un proceso. Muy diferente de la idea cristiana occidental donde la muerte se estanca. Mueres y vas destinado a “otra vida” pero ahí te quedas, no sigue el siclo normal del universo. Hay que recordar que la materia no se crea ni se destruye solo se transforma. De nuevo la idea de proceso.
Si he abundado en esto es porque quiero diferenciar la idea cristiana con la mesoamericana e inclusive la oriental. Desde mi punto de vista, la iglesia romana se vuelve a quedar corta, al no poder imaginar un siclo interminable, al cortar la existencia en solo dos vidas. Esto obviamente desemboca en una insubordinación de la sociedad hacia su religión. No porque el culto a la santa muerte prometa varias vidas, sino al no dar cabida a más posibilidades de existencia. Existencia espiritual, mental, carnal, ideológica, etc. En este sentido, el culto a la santa muerte se nos presenta como una herramienta que nos libera del corsee cristiano-católico.
Yo no me declaro a favor o en contra de este culto, pero creo que por lo menos es un paso más a la pluralidad y de pasada nos aproxima de una forma ambigua a nuestros orígenes reales. Donde un ser humano podía en vida caminar por la calzada de los muertos y sentirse identificado con su propia cultura; única e invaluable.
Pd: de paso les dejo el link (porque ya no supe como poner el video en la pantalla principal)de una animación que muestra de una forma muy folklórica la aproximación del mexicano hacia la muerte.
http://www.youtube.com/watch?v=eW6hVfafF6c
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