jueves, 5 de marzo de 2009

Un mundo desaparece

Es natural en la condición de ser humano la inestabilidad y el cambio. El constante replanteamiento de nuestra cultura así como de nuestras ciudades y aun hasta de nosotros mismos nos fuerza al cuestionamiento de nuestras realidades y nuestros mas profundos miedos. Si bien la religión cumplía un papel sumamente importante siglos atrás, donde se entendía a dios como respuesta hegemónica. Con el devenir de la ciencia y la apertura hacia nuevas culturas, nos hemos dado cuenta que aquel “Ojo que todo lo ve” pues resulto estar medio tuerto…

La idea de metamorfosis me parece más que adecuada para entender este cambio, que no es más que un movimiento lógico, es un paso adelante. Si los directores de las diferentes instituciones religiosas están preocupados no es por la salvación de las millones de almas sino por la salvación de ese barco milenario que esta a punto de encallar para terminar siendo una leyenda.

Un mundo desaparece y otro está emergiendo, sin que exista un modelo preestablecido para su construcción”

Esto para mi es el problema; tratar de buscar un “modelo” ¿Que sino hay un modelo? ¿Qué si en realidad nunca lo hubo? Para mi esta condición de búsqueda constante me parece que es solo la evidencia de que el ser humano no es mas que un adolescente en busca de identidad, un individuo que aun no se acepta así mismo con todas sus carencias y debilidades. Pero no me preocupa, llegara el día en que este ser humano se desarrolle y reconozca su individualidad irregular, discontinua y caótica.

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